Arte && cultura criolla
| Los criollos habían formado familias y patrimonios, sustentados en la única nobleza descendiente de los conquistadores. El mestizaje había cobrado vida y empezaba a observarse una marcada diferencia de clases. La iglesia por su parte, manifestaba una renovación de poder puesto que se había enriquecido a lo largo de los años. Sin embargo, la lucha de poderes, tuvo en consecuencia muchas pugnas entre las órdenes -clero regular- y las instituciones. |
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Uno de los hechos más significativos durante este periodo es la secularización de las parroquias, es decir, la pérdida de la administración de los frailes para pasar a manos de obispos y arzobispos.1 La actitud misionera que había estrechado vínculos -a su manera- con los indígenas, estaba disipándose poco a poco. Nueva España ahora miraba hacia Europa y comenzaba la distinción criolla frente a los "gachupines", desencadenando un criollismo naciente que tuviera su clímax y auge en el movimiento independentista. Así pues, el indígena pasa de ser el protagonista, el objeto de la conversión religiosa al destino inevitable de la esclavitud y el rezago. La historia colonial se encuentra aquí en manos españolas y criollas que constituirían el marco artístico del siglo XVII. Por ello, las personalidades y los protagonistas de esta historia derivada de la ansiedad por identificarse ante la Península, son propiamente de origen criollo. Tal es el caso de Carlos de Sigüenza y Góngora (1645-1700) y Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695) figuras que portan la bandera del barroco novohispano. |


